2026-01-22 08:55:50
El dólar estadounidense (USD) sigue siendo la principal moneda de referencia del sistema financiero global, utilizada como reserva y para la mayoría de transacciones internacionales en commodities, deuda y comercio exterior. Por ello, cualquier movimiento significativo del dólar tiene repercusiones profundas en economías y mercados emergentes, incluyendo a Brasil, México, Colombia y otros países de Latinoamérica.
En 2025 y 2026, el dólar ha mostrado comportamientos atípicos, con períodos de debilitamiento frente a varias divisas emergentes y proyecciones de volatilidad futura, generando tanto oportunidades como riesgos.
Este artículo explora cómo el dólar influye en los mercados emergentes, cómo impacta la economía y qué estrategias pueden aplicar los traders en LATAM para gestionar ese entorno.

Cuando hablamos de un dólar “fuerte”, nos referimos a su apreciación frente a otras monedas, medida generalmente por índices como el DXY (Dollar Index). Un dólar fuerte suele:
Por el contrario, un dólar más débil (como el observado en las últimas semanas frente a varias monedas de LATAM) puede favorecer a los mercados emergentes al:

Según análisis de mercado, a principios de 2026 el dólar ha mostrado caídas frente a varias divisas de América Latina, con real brasileño, peso colombiano y peso mexicano entre los principales ganadores.
Este comportamiento ha sido impulsado por:
Este fenómeno no es homogéneo ni eterno, pero sí ha generado un entorno más favorable para activos y monedas de países emergentes en el corto plazo.
Goldman Sachs, uno de los bancos más influyentes del mundo, proyecta una caída gradual del dólar en 2026, incluso frente a un crecimiento estadounidense sólido, debido a expectativas de equilibrio macroeconómico global.
Sin embargo, otras voces del mercado, como Wells Fargo, advierten que el dólar podría retomar impulso durante la segunda mitad del 2026, especialmente si los recortes de tasas de la Reserva Federal se moderan o terminan antes de lo esperado.
Esta dualidad proyectada crea un escenario mixto para los mercados emergentes: oportunidad si el dólar sigue débil, riesgo si se fortalece nuevamente.

Cuando el dólar se fortalece, los países con deuda denominada en USD enfrentan mayores costos para pagar intereses, lo que puede:
Esto es especialmente cierto en economías con altos niveles de deuda externa o déficit comercial.

Un dólar fuerte puede encarecer las exportaciones de países emergentes cuando los precios de sus productos están denominados en monedas distintas al USD, perjudicando su competitividad.
Esto tiene implicaciones para economías exportadoras de materias primas o manufacturas, donde un dólar apreciado puede disminuir la demanda externa indirectamente.

El tipo de cambio en Brasil (USD/BRL) ha sido volátil. Datos recientes muestran que el real brasileño se ha fortalecido significativamente en parte por flujos externos, aunque el dólar sigue siendo una referencia clave.
Este fortalecimiento puede indicar mayor apetito por riesgo en activos brasileños, pero también refleja sensibilidad a cambios repentinos en las expectativas sobre tasas, inflación y riesgos globales.
Un dólar fuerte puede presionar la inflación en países importadores (como Brasil y otros de LATAM), porque aumenta el costo de bienes y servicios importados. Esta presión puede empujar a bancos centrales a revisar tasas locales, afectando los mercados financieros domésticos.
Operar pares de divisas como USD/BRL, USD/MXN o USD/COP puede ser una forma directa de beneficiarse o protegerse ante movimientos del dólar.
Algunas estrategias incluyen:
✔ Operar con CFDs sobre pares FX
✔ Positions de cobertura (hedging) contra movimientos inesperados
✔ Uso de stop‑loss y límites de exposición según volatilidad histórica del dólar
Los movimientos del dólar también se reflejan en:
Por ejemplo, un dólar débil tiende a favorecer activos de riesgo y mercados emergentes, mientras que uno fuerte puede impulsar activos refugio como el oro.

📌 “Un dólar más débil típicamente estimula retornos más sólidos en acciones y bonos de mercados emergentes,” señalan analistas de AllianceBernstein acerca del impacto positivo de la depreciación de la moneda estadounidense para activos EM.
📌 Además, instituciones como JP Morgan han observado que la reducción de tensiones comerciales y un dólar más débil pueden reactivar el interés por acciones emergentes, incluyendo México y Brasil.
Estas declaraciones de expertos muestran cómo el posicionamiento macro global influye directamente en las decisiones de inversión en LATAM.
Si el dólar se fortalece —por ejemplo, por reversión de tasas en EE.UU.— podríamos ver:
🔸 Salida de capitales de mercados emergentes
🔸 Mayor volatilidad en FX y acciones locales
🔸 Presión al alza de deuda externa
Esto está en línea con proyecciones que advierten sobre un repunte del dólar en la segunda mitad de 2026.
Un dólar persistente en niveles bajos puede:
🔹 Aumentar flujos hacia activos emergentes
🔹 Favorecer crecimiento en bolsas de LATAM
🔹 Generar mejores retornos para inversores internacionales
Este escenario ya se ha observado en 2025 con retornos positivos para acciones y deuda emergente.

El dólar sigue siendo una fuerza dominante en las finanzas globales, y su comportamiento tiene consecuencias tangibles para mercados emergentes y, por ende, para la operativa de traders en LATAM.
Entender:
✔ cómo se mueve el dólar,
✔ por qué lo hace, y
✔ cómo impacta distintos activos,
…es una ventaja competitiva que permite tomar decisiones fundamentadas y gestionar mejor el riesgo en entornos volátiles.
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